instituciones conectadas a X-Road
El dueño del dato es el ciudadano, no el gobierno
Esa frase está en la lámina que se llevó al Consejo de Ministros, y es toda la arquitectura resumida: la información sigue custodiada por la institución que la genera, y viaja solo cuando su dueño lo autoriza.
firmantes del Pacto de Interoperabilidad
Qué cambia
Antes, demostrar algo ante el Estado significaba ir a buscar el papel que lo prueba. La Carpeta Ciudadana invierte el encargo: la institución que necesita el dato lo consulta a la que lo tiene, sobre X-Road, con el permiso de la persona. Nadie centraliza una base con la vida de nadie.
Del sistema a la vida cotidiana
Deja de ser mensajero de sí mismo. La cédula, la licencia y los certificados están disponibles cuando hacen falta, y un documento se verifica con un código QR sin ir a sellarlo.
Cada institución conserva la custodia de lo suyo y deja de pedir lo que otra ya tiene. La plataforma no guarda datos: los pone en circulación con trazabilidad.
De dónde salen estas cifras
Los documentos que sostienen lo anterior, alojados en este sitio y descargables.
Soy Yo: la Carpeta Ciudadana ante el Consejo de Ministros
La presentación con la que la Carpeta Ciudadana se llevó al Consejo de Ministros, con el estado de integración institución por institución.
Carpeta Ciudadana: presentación técnica de migración
La arquitectura de la Carpeta Ciudadana explicada pieza por pieza: X-Road, APIs, verificación por token y roles sobre el dato.